Los pequeños notan muy rápidamente el proceso de gestación de su madre. Ya que se percatan que, en ella, se produce una especie de “regresión”.
De esta manera, se producen continuos ataques de envidia hacia el vientre materno, debido a que los niños tienen la sensación de tener un rival oculto que les aparta de las atenciones, cuidados y mimos exclusivos de su mamá.
Es muy importante darles la adecuada información acerca de la nueva situación. Pues, de no ser así, pueden presentar incontrolables ataques de ira. Además de producirse cambios bruscos en su conducta y mecanismos de negación constantes y reiterados, manifestándose de diversas maneras:
- Regresiones como es la vuelta al chupete, pesadillas, trastornos del sueño, desajustes en el control de esfínteres,…
- Vinculación mucho más estrecha con la persona que le trata a diario o le cuida.
En este caso, la situación de la gestante se vuelve más complicada ya que, no sólo se enfrenta ...
La indiferencia y la dependencia van a definir los dos o tres días posteriores al alumbramiento. La mamá está deseosa por tomar decisiones, escuchando con gran interés las propuestas y recomendaciones que la puedan hacer. De este modo, está pendiente de cubrir sus necesidades y las de su recién nacido.
Este supone un nuevo período de adaptación y que, pasados cuatro días, la pareja tendrá que asumir una nueva etapa con los pertinentes cambios familiares que esto conlleva. Además, el cuerpo de la mujer sufrirá otros muchos cambios, ya que, tiene que volver al estado previo al embarazo; supone, una especie de regresión corporal, en la que el estado anímico, físico y psicológico, jugarán un papel muy importante.
De esta manera, la depresión postparto es sufrida por un elevado número de mujeres. Existe un componente físico que la causa y es, la disminución del nivel de progesterona y estrógenos. También se puede ...