No es grave ni requiere tratamiento. Pero eso sí, conviene no perderla de vista hasta que desparezca. Una hernia surge cuando una pequeña porción del intestino sobresale a través de una zona de los músculos abdominales. En los niños, la más común es la hernia umbilical, es decir, la que aparece alrededor del ombligo. La padecen con mayor frecuencia los bebés prematuros, los que nacen con bajo peso y los que tienen antecedentes familiares.
Mientras el bebé está en el útero hay una pequeña abertura en sus músculos abdominales para que el cordón umbilical pueda conectarse con la placenta. Tras nacer, esta cobertura del anillo muscular del ombligo se cierra progresivamente en pocas semanas. Pero algunas veces, los músculos no se juntan por completo y un tramo del intestino sobresale por este orificio.
Cómo detectarla: Si tu hijo tiene una hernia notarás un bulto que sobresale debajo de la piel en la ...