El ambiente que rodea a la mujer es fundamental en el momento del parto. Tanto es así que, cuando es el adecuado, puede hacer más agradable la experiencia, reducir las sensaciones de dolor, acelerar el trabajo de parto, minimizar el sufrimiento fetal y evitar la necesidad de cesáreas y alumbramientos instrumentales.
Cuando el embarazo transcurre con normalidad y sin elementos de riesgo, las mujeres pueden decidir cómo dar a luz. En la búsqueda de una mayor intimidad algunas de ellas pueden llegar a elegir el parto en casa. Sin embargo, esta opción despierta reticencias en la mayoría de las embarazadas, que prioriza la seguridad de un hospital a la tranquilidad del hogar.
Las claves de un ambiente de parto óptimo son las siguientes:
• El espacio físico: la habitación, la iluminación, el sonido ambiente, así como la posibilidad de moverse.
• Los elementos de ayuda: como las pelotas hinchables de goma, las cintas, las ...