Muchos padres se plantean la idea de contratar un seguro privado cuando tienen su primer hijo.
Hace unos años, la atención médica en los centros privados estaba considerada como de mayor calidad, más rápida y más personalizada. Pero, lo cierto es que los seguros privados cada vez están más masificados y se han visto a reducir el tiempo de consulta, como podía suceder con los médicos en los centros de la seguridad social.
En este gremio, como en cualquier otro, existen mejores y peores profesionales, independientemente del centro en el que te atiendan. La única diferencia que puede hacernos decidir el contratar un seguro privado es que, de esta forma, podemos elegir al médico o pediatra que queremos que trate a nuestros hijos, mientras que en la seguridad social, se nos asigna el que se encuentre en nuestro centro de salud.
Sea cual sea nuestra decisión, lo que tenemos que tener en cuenta ...
Todos los pediatras se rigen por las mismas pautas en lo que al cuidado y desarrollo de los niños se refiere. De hecho, existe una Asociación Española de Pediatría a la que pertenece más de 9.000 pediatras y cirujanos, que marca unas directrices generales para toda la infancia.
No obstante, cada pediatra tiene determinados criterios que pueden variar ligeramente sobre la opinión de otros. Por ese motivo, puede darse el caso de que, al comentar con otras madres o padres sobre algún detalle específico relacionado con nuestro hijo, encontremos algunas diferencias en cuanto a las directrices tomadas.
Por ejemplo, es el caso de la alimentación. Algunos pediatras sugieren que se empiece a introducir los alimentos sólidos, por supuesto, triturados, a partir del quinto mes del niño. Otros, prefieren esperar a que el niño haya cumplido los 6 o los 7 meses para empezar con el cocido.
En cuanto al desarrollo psicomotor, la mayoría ...
A todos los niños, cuando nacen, les dan un libro, la Cartilla de Salud Infantil, que los papás tendrán que llevar siempre consigo a todas las consultas con el médico.
En este libro se da información general para todos los niños, como el calendario de vacunas, indicaciones sobre el desarrollo psicomotor del niño, así como algunos consejos prácticos para el cuidado de los más pequeños y prevenir accidentes muy comunes en los primeros años de vida.
En la cartilla se irán anotando los resultados de los exámenes de salud a los que se someta el niño, así como las observaciones o comentarios que el pediatra considere oportuno señalar.
En el libro también se lleva un seguimiento del peso y la estatura del niño, anotando su progresión en unas gráficas específicas que se presentan diferenciadas para niño y para niña.
Estas gráficas, aprobadas por la Organización Mundial de la Salud, señalan los llamados percentiles, que ...
Claro que SI, hay “niños de poco comer”. Al igual que ocurre con los adultos, no todos los niños tienen el mismo apetito.
Como señala muchos pediatras, “cada niño es cada niño, no hay un niño igual al otro, con sus gustos, sus manías… Además, las calorías necesarias para cada día se calculan según el tamaño del cuerpo; así, un niño genéticamente más delgadito o pequeño necesita comer mucho menos que otro genéticamente más grande. Ocurre que en estos niños, con frecuencia, se confunde causa y efecto (come menos porque es delgado, no es delgado porque coma poco). Si tu bebé está bien de ánimo, contento, alegre, quiere jugar…. debes simplemente: No suele hacer falta más que preguntar a los abuelos para ver que casi siempre alguno de los padres (o los dos) eran así de pequeños. Finalmente, es muy normal que un bebé, al cumplir los 6 meses, entre en ...
Te ofrecemos una serie de consejos que puedes probar si tu bebé sufre de cólicos:
1. Gotas anticólicos: En las farmacias, hay remedios anticólicos para bebés. Algunos le ayudarán a expulsar aire y otros contienen lactasa, una enzima del estómago que descompone los azúcares de la leche.
2. Masajes calmantes: El masaje puede calmar y aliviar los gases y el estreñimiento. Muchas instituciones imparten clases de masajes para bebés, a menudo gratuitas, Pregunta a tu comadrona o pediatra.
3. Envolver al bebé: Con una sábana o mantita ligera se envuelve bien al bebé para controlar los movimientos de sus extremidades. Así también le transmitimos una sensación de seguridad, como si le tuvieramos permanentemente en brazos.
Más consejos….
4. El chupete: Puede ser útil para calmar a tu bebé, si ves que tiene necesidad de succionar todo el rato.
5. Osteopatía craneal: El osteópata manipulará con suavidad el cráneo de tu bebé. Ciertas teorías mantienen que ...
La dermatitis atópica o eccema que hace que la piel se seque y escueza, afecta en España a tres de cada diez niños y su incidencia ha ido en aumento en las últimas décadas, aunque en el 75% de los casos desaparece antes de la pubertad.
En los bebés, el eccema normalmente empieza en las mejillas, luego se extiende a muñecas, tobillos, pliegues de la piel como las áreas de detrás de las rodillas y en el interior de los codos”, según la Sociedad Nacional para el estudios de la Dermatitis Atópica del Reino Unido, pero puede aparecer en cualquier zona.
Las causas no son claras, pero parece que existe una predisposición genética que puede desencadenar la enfermedad cuando se dan ciertos factores. Los principales desencadenantes son los: los jabones que resecan la piel, y los ácaros. En ocasiones también ciertos alimentos, cómo lácteos, huevos o pescado, pueden causar brotes en niños ...
La fimosis y la parafimosis son causadas por un estrechamiento del prepucio (congénito o por una inflamación). En los niños con fimosis, la estrechez del prepucio impide su retracción sobre el glande. La parafimosis provoca una constricción de la corona del pene y dificulta el flujo sanguíneo, causando peligro de estrangulamiento.
Durante los 2 primeros años, la fimosis se da en el 80% de los niños. A partir de esa edad, va desapareciendo con las pequeñas erecciones nocturnas que fuerzan el anillo prepucial y con el normal reconocimiento que hace el niño en esta época de la vida. Si persiste, es necesario recurrir a un tratamiento médico con pomadas y, si no responde, recurrirá a la cirugía. De lo contrario, se corre el peligro de que surjan infecciones “a repetición” o de que el niño sufra parafimosis ...
Este hábito es frecuente y se aprende en la lactancia. En la mayoría de los casos desaparece espontáneamente y no deja secuelas, por lo que no es necesario intervenir. Pero, como medida de precaución conviene llevar al niño al pediatra, y si éste lo cree necesario, al odontopediatra. Esto es importante si concurren otros factores de riesgo, como la presencia de amígdalas o vegetaciones muy grandes, que también favorecen las alteraciones de la posición de los dientes. El tema se complica si aún persiste el uso del chupete o la succión del dedo. Si los profesionales detectan alteraciones en los dientes, conviene iniciar un tratamiento. Este puede ser la colocación por el odontólogo de un aparato bucal que le impida mantener el ...