Cómo ayudarte a superar el miedo al aborto (I)

ojo_triste

Vivir un aborto espontáneo, no deseado, supone perder al que sería tu hijo y todos los deseos, ilusiones, expectativas y fantasías que habías creado en torno a él o ella, algo que te conduce inevitablemente a transitar por un proceso de duelo con sentimientos más o menos profundos, y más o menos largos en el tiempo, y con la aparición de un miedo a veces desmedido de quedarte embarazada y que la experiencia se repita.

Debes saber que tu miedo será mayor o menor dependiendo de factores como:

• Tu tolerancia a la frustración.

• Que te hayas enfrentado más veces a una pérdida importante (la muerte de tu padre, madre, abuelos, otro aborto…) o que ésta sea la primera.

• De que éste hubiera sido el primer hijo o que ya tengas otros: cuando tienes más hijos y se produce un aborto sueles tener menos miedo porque ya sabes que puedes ser madre.

• El tiempo que tuviste al feto en tu seno. Abortar a un bebé que has sentido en tu vientre y con el que has establecido una relación emocional importante suele ser más traumático que perder un feto con el que, por tiempo, aún no has podido establecer ese vínculo.

• El apoyo con el que cuentes por parte de tu entorno….pareja, familia, amigos….

Comparte este articulo:
  • Bitacoras.com
  • TwitThis
  • Meneame
  • Facebook
  • del.icio.us
  • Tumblr
  • Live
  • MisterWong
  • Google Bookmarks
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • Wikio
  • E-mail this story to a friend!
  • Print this article!

Posts relacionados

2 Comentarios

  1. [...] duda que expresar tus emociones, tu tristeza.. es algo que te tienes que hacer, cuando tiene lugar el aborto, saber que todo lo que estás sintiendo forma parte del proceso de duelo y que lo mejor es que lo [...]

lupita dejó un comentario el 13 Agosto 2009 a las 18:42
  1. perdi mi bebe alos 19 años me divorsie y estoy sola no kieroc asarme ni pensar en volver a embarasarme me da miedo y no puiedo evitarlo
    aora tengo 33 años y no puedo olvidar aun lloro me deprimo y aun sige doliendo la perdida

Dejar un comentario