El cojín de lactancia se utiliza para proporcionar una postura más adecuada al bebé a la hora de amamantar. Sea cual sea la postura elegida para dar el pecho, es importante que el bebé succione correctamente. Con la boca abierta, lengua debajo del pezón y con la barbilla tocando el pecho.
El labio inferior tiene que estar bien doblado hacia abajo. Aunque nos parezca lo contrario, el bebé puede respirar por la nariz aunque tenga el rostro pegado al pecho. La mamá tiene que tener la espalda recta, no encorvada acercando el pecho al niño sino al revés. Bien apoyada, con los músculos relajados, sin tensiones ni esfuerzos antes de colocar al bebé en el pecho.
Sobre todo en las primeras semanas se ocupa una gran parte del tiempo en amamantar, por eso es recomendable tener a mano todo lo que se pueda necesitar, como por ejemplo pañuelitos, agua, el teléfono, gasas, ...