Tener un hijo supone aceptar una serie de cambios importantes en nuestras vidas, empezando por nuestro aspecto.
Nuestro cuerpo es el primero que reconoce la maternidad y se prepara para adaptar su estructura a las nuevas curvas que van a dominar nuestra figura. Según la constitución de cada una, las primeras evidencias del embarazo se manifestarán ya desde el primer mes de gestación o puede que hasta el quinto, nadie sepa que albergas una nueva vida en tu interior.
Para aquellas mujeres que se redondean ligeramente y no empiezan a tener un tipo de embarazada hasta que pasa más de medio embarazo, recomiendo usar la pegatina de “bebé a bordo” que suele ponerse en los coches pues, muchas veces, notas cómo la gente te mira de arriba abajo y puedes leer sus pensamientos del tipo “vaya! cómo se ha puesto ésta” o “huy, pues sí que ha engordado en poco tiempo”. Tú ...