Es un error muy habitual recurrir a dietas milagrosas para perder esos quilos de más que hemos ido acumulando durante todo el embarazo. Sobre todo, si vamos de cara al verano cuando hay que ponerse los tirantes, los pantalones cortos y el traje de baño.
Además, durante el período de lactancia no es recomendable seguir ninguna dieta puesto que puedes privar al bebé de la alimentación necesaria que le vas a dar a través de la leche.
Cada año llegan nuevas modas y en la alimentación también. Revistas de belleza, la televisión o algún conocido, nos hablan de recetas milagrosas que te hacen perder muchos kilos en muy poco tiempo.
La famosa dieta del pomelo, la de la alcachofa, la mágica sopa comegrasas o ahora la Dukan, todas ellas cobran protagonismo en verano y, en muchas ocasiones, hacen que perdamos los kilos de más, pero también glucosa, agua y otros elementos esenciales de ...