La embarazada es trasladada al quirófano, o bien a una sala de partos que pueda convertirse en quirófano. Mediante una sábana, se aísla el campo quirúrgico. Después, se le coloca un catéter en la vejiga para drenar la orina durante la cirugía, y otra en una vena del brazo (generalmente en el pliegue del codo) por dónde se pasará suero o, de ser necesario, otros fármacos.
Previa desinfección del abdomen, se realiza una incisión por encima del vello pubiano (incisión de Pfannestiel), o bien en forma vertical, desde el ombligo hasta el límite del vello pubiano (incisión mediana infraumbilical). Está última es más frecuente en las operaciones de extrema urgencia. La primera en cambio, responde a razones estéticas: la mujer podrá lucir perfectamente una bikini y la cicatriz quedará oculta debajo del traje de baño.
A continuación, mediante una pinza o simplemente con el dedo, se rompe la bolsa y se extrae ...