La lectura no solo proporciona información también formación, creando hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración… y recrea, hace gozar, entretiene y distrae. Una persona con hábito de lectura posee autonomía cognitiva, es decir, está preparada para aprender por sí mismo durante toda la vida.
Los primeros tres años de vida son fundamentales para desarrollar las capacidades y la mente de su hijo. Para iniciar a los niños en la lectura existen varios métodos, aunque el más famoso es el método fonológico. Este método consiste en presentar a los niños las letras como onomatopeyas es decir, asociando cada una con su sonido. Los niños pueden comenzar a leer una historia, una canción, un sonido y un gesto.
Es muy importante que los pequeños comprendan lo que leen, ya que combinaciones de letras hay muchas, pero es que cada palabra es una unidad de significado, es decir, que representa en sí misma un aspecto ...