El ombligo es la cicatriz que queda tras la rotura del cordón umbilical en el bebé. El cordón umbilical requiere unos cuidados higiénicos para terminar de caerse correctamente. Deberá estar limpio, seco y protegido de la orina y otras humedades. Suele ser debida a la infección por gérmenes del tipo Staphilococcus aureus y Streptococcus beta hemolítico, los cuáles pueden diseminar la infección por los vasos linfáticos y sanguíneos de la zona.
Durante el proceso de separación del cordón umbilical del abdomen, la posibilidad de infección es alta porque los vasos sanguíneos quedan expuestos y esto constituye una puerta de entrada de gérmenes al organismo. El primer signo de que tenemos una infección en nuestro ombligo es que empieza a oler mal. Si el cordón umbilical está húmedo y con secrecciones purulentas o turbias, hay que consultar al pediatra. Además, también se produce enrojecimiento alrededor del ombligo y edema.
La infección de ombligo ...