Todo padre quiere que su hijo esté bien disciplinado. Disciplina es la cualidad que nos ayuda a conseguir lo que queremos en la vida, a llegar sin perdernos por el camino. Los padres están al lado de su hijo enseñándole a no sucumbir ante la frustración, trasmitiéndole con amor y seguridad las normas que rigen la vida personal y social.
Los niños no suelen ignorar a los padres, son muy disciplinados y su naturaleza es colaboradora. Pero según la edad que tengan, no siempre están en condiciones de seguir una consigna por sí solos, aunque nos lo hayan prometido. A la edad de 2 años aproximados aún debemos guiarlos y acompañarlos.Debemos explicarles con buenas palabras cómo tienen que hacer las cosas, para que aprendan. Más adelante, deberán ellos solos recoger sus cosas y obedecer pues ya abrán aprendido lo que les hemos enseñado.
A veces, nuestro hijo siente frustración, quiere algo que ...