Cuando el niño sufre gastroentiritis es fundamental que tome suficientes líquidos con el fin de reponer líquidos perdidos a causa de los vómitos o la diarrea. Cuanto más pequeño es el niño maor el riesgo de deshidratación. En consecuencia, los papás deberán darle a menudo agua, aunque sólo sean pequeños sorbos. Si el niño toma el pecho, la mamá podrá ofrecérselo con más frecuencia. En cambio, si tu bebé es mayor no le des bebidas con gas o bebidas azucaradas.
En la alimentación tendremos que utilizar nuestro sentido común. Debemos evitar los fritos, las grasas y los platos muy condimentatos. Lo importante es que consuma líquidos, si hay ratos en los que no tiene hambre, no le obligues, no pasa nada, ya tendrá hambre. Para saber si está bien hidratado nuestro hijo debemos observar el número de veces que hace pis, la ausencia de lágrimas cuando llora y un estado de ...