No todo en la vida de una criatura tiene que pasar por pulsar botones, escuchar sonidos y ver marcianos que pasan de pantalla a pantalla. En una época de crisis, aprovechamos la oportunidad de hacer cosas juntos, con un presupuesto ajustadísimo y que, además, ayuden a desarrollar su imaginación. Pasaremos un buen rato juntos y nos entretendremos unas cuantas horas. Primero, haciéndolas y, después, jugando. Hacer un juguete, además de suponer una colaboración entre los miembros de la familia, conlleva tres fases diferenciadas:
Primera fase: desarrollo de la creatividad, jugando con la fantasía y la imaginación de los más pequeños para inventar cuál es la Juguete que hemos elegido. Hacemos una lista y la sometemos a votación familiar. La propuesta, por ejemplo, puede ser hacer una orquesta casera.
Segunda fase: diseño del juguete. Dibujamos en un papel con papel y lápiz cómo será el instrumento que hemos elegido y qué materiales emplearemos ...