Prepara una muda, una toalla y los cosméticos que necesites, y disponte a disfrutar de uno de los momentos más mágicos de la jornada, Porque además de aseo, el baño también es juego, risas, relajación…
Lo más complicado durante las primeras semanas es decidir cuál es la mejor hora para asearle. ¡Se ha insistido tanto en el triángulo baño-cena-sueño que parece que sólo se pueda bañar a un bebé al anochecer! Pero en realidad, ésta es una decisión que sólo puedes tomar tú, porque tú eres quien sabe a qué hora se despierta tu bebé por las tardes, cuándo está más inquieto, cuándo se impacienta… Elige la hora que más os convenga a todos y, eso sí, procura convertir estas sesiones en una rutina.
La primera decisión, comprar la bañera: La elección dependerá del espacio que tengas en casa. Puedes encontrar desde muebles cambiador que permiten lavarle, hasta bañeras plegables o adaptables ...