Una de las facetas más desconcertantes del oficio de ser padres es que no hay tiempo para aprenderlo. De repente, el soñado bebé se ha convertido en un ser real, que está ahí y necesita que lo atiendan. Los nuevos padres sienten una mezcla de felicidad e inquietud, de ternura e inseguridad. Al fin y al cabo es la primera vez que se enfrentan a algo que parece tan delicado (aunque, en realidad, no lo es tanto).
Existen algunas preocupaciones típicas que comparten casi todos los padres primerizos. Algunas tienen una respuesta fácil y otras sólo se resolverán cuando el pequeño y sus padres se conozcan un poco mejor. Algunas de las interrogantes más comunes son: ¿Cómo tienen que ser las heces?, se le está poniendo la cara amarilla ¿está bien?, además del pecho ¿necesita tomar otros líquidos?, ¿es normal que expulse algo de leche al eructar?……
¿CÓMO TIENEN QUE SER LAS ...