Sin menospreciar a los autores de libros que dan consejos de cómo críar a tus hijos, ni dejar de valorar su esfuerzo y conocimientos sobre el tema, yo soy partidaria de seguir “la antigua usanza”.
Cuando tenemos hijos, queremos evitar los errores que, creemos, nuestros padres cometieron con nosotros y mejorar aquellos aspectos que consideramos pudieron flaquear. Procuramos ofrecerles todas las facilidades que nosotros ya vivimos, las que no pudimos disfrutar y queremos que nunca les falte de nada.
Son muchos los padres que han puesto en práctica el método “Duérmete niño”, de Eduard Estivill, argumentando que tienen que aprender a dormir solos. Ante esta cuestión, yo siempre me pregunto ¿por qué? Pocas son las veces que me han contestado que lo utilizan para corregir los trastornos de sueño del bebé. Las más habituales han sido respuestas como si el niño duerme solo, no necesitará que el papá o la mamá estén ...