Existe un gran cambio entre una pareja sin familia y una con familia. Podríamos decir que una vez que llega un miembro nuevo a la familia, los padres se transforman tanto física como psicológicamente. Por ejemplo, si somos una pareja fría y distante, es muy probable que nos convirtamos en una pareja muy unida y un poco “ñoña” que no para de mirar a su bebé. Esto es muy normal y es que el instinto paternal y maternal se desarrolla durante la gestación y se crea un vínculo imposible de romper.
Uno de los cambios más significativos de los padres es en el habla y es que una vez nace el bebé ellos se ponen “cursis” y utilizan un tono suave y de bebé. Utilizan palabras que no las entiende nadie pero que al niño le hace mucha gracia. Palabras como “bubububu” o “cuuuuchicuchicuchi” o términos del lenguaje común entran en ...
La educación es fundamental para criar a un hijo. Según cómo eduquemos y tratemos a nuestros hijos, así serán de adultos. En la educación de los niños, todo cuidado es poco. Debemos cuidar desde nuestras palabras a nuestras acciones, y siempre predicar con el ejemplo, porque los niños son unos imitadores natos. La conducta y el comportamiento de los niños depende, en gran medida, de la conducta y el comportamiento de los padres o educadores y de su actitud frente a determinados problemas.
Cada niño es único, nunca se debe caer en las comparaciones con otros. El proceso individual de desarrollo marca las actitudes de los hijos y debe servir para que los padres les comprendan. Es fundamental que los progenitores les transmitan afecto y atención para que adquieran confianza y se sientan tranquilos. El autocontrol y la protección son dos enseñanzas básicas que deben transmitirles los padres. Aunque se les ...
Cuando tenemos un nuevo miembro en la familia, sobre todo si es el primero, tenemos miedo e incertidumbre. Queremos atenderle a la perfección pero a veces no sabemos cómo hacerlo. Cuando el niño llora es que está pidiendo algo comida, que lo cojan, que tiene sueño y quiere dormir o infinidad de cosas. A veces sigue llorando y ya lo hemos comprobado y descartado todo. Hoy venimos a tranquilizaros y a enseñaros algo importante y muy útil para vuestro día a día con el bebé.
Fijándonos en el rostro del bebé, especialmente en sus ojos, podremos saber el motivo del llanto. Los bebés lloran por enfado o miedo cuando tienen los ojos abiertos y por dolor cuando los mantienen cerrados. La intensidad del lloro se van incrementando gradualmente si se debe a un enfado, mientras que aparecen en su máxima intensidad desde el primer momento en el caso del dolor y ...
Los padres tenemos una gran influencia en el comportamiento de nuestros hijos, tanto en las conductas adecuadas como en las inadecuadas. Tened en cuenta que cuando nacen, no saben hacer nada (c0mer, hablar, andar, comportarse…) y lo van aprendiendo gracias a nosotros, a nuestra educación. Si un niño crece con padres autoritarios, de mayor ese comporamiento influirá en su personalidad. Por ello, debemos ser el ejemplo a seguir. El periodo hasta los dos años es cuando más cambios notaremos (empezarán a andar, a hablar…), por lo que es imprescindible una buena educación.
Normas de conducta para bebés
Hemos de explicarles de forma muy clara lo que está permitido y lo que no.
Debemos explicarles qué consecuencia habrá si no cumplen esa norma o advertencia que les hemos explicado.
Las consecuencias que se aplican después de una mala conducta son las que determinan la probabilidad de que esa conducta se repita en el futuro o ...
Lo cierto es que dependiendo a quién le preguntemos nos dirá una u otra cosa. Hay personas que opinan que no debemos coger siempre al bebé cuando llore ya que lo malcriamos y de mayor será más complicado. Sin embargo, están los que debemos cogerle siempre, ya que eso de malcriarlo es algo que no tiene sentido. Tenemos asumido que los brazos de una mamá es el espacio ideal donde los bebés y no tan bebés, descansan, se acurrucan, dormitan, están plácidos.
Si la relación entre dos personas es buena, es de cariño, los abrazos son bienvenidos y cuantos más mejor. En el caso de los niños y muy especialmente de los bebés, la relación con sus madres es idílica, de hecho no hay fisuras. Los niños necesitan brazos, abrazos, amor, caricias. Debemos tratar a nuestro bebé como nos gustaría que nos tratasen a nosotros. Lo cierto es que si lloramos ...
Desde que el niño nace está con sus padres a diario y son, sus figuras de referencia. El bebé está acostumbrado a estar con sus padres y cuando lo dejan con los abuelos o los tíos, suelen llorar ya que los consideran extraños. Esto suele pasar en torno a los seis meses. Además, conforme va creciendo y los padres se incorporan al trabajo, el bebé debe ir a una guardería o quedarse con un canguro. Esto suele ser un hecho traumático para el niño que no quiere separarse de sus padres.
Los tres primeros meses son los más delicados, ya que los bebés establecen una fuerte relación con sus padres, especialmente con mamá. Ausentarse con frecuencia no es demasiado recomendable. Entre los cuatro y los seis meses la situación va cambiando. Si papá y mamá han vuelto al trabajo, el bebé tendrás más facilidad el adaptarse aunque le costará. Las despedidas ...
Dependiendo de dónde vivas, podrás disfrutar, aún en invierno, de días primaverlas en los que podrás aprovechar para hacer una excursión con tus hijos al campo. Los beneficios de pasar el día en el campo son numerosos, además que los niños se lo pasarán muy bien y te lo agradecerán. El aire libre abrirá el apetito de tus hijos, por ello, debéis ir preparados con los mejores alimentos. Para conservar todas las propiedades de los alimentos es aconsejable llevar una nevera. Aprovecha para preparar algunos platos que no necesiten calentarse, o bocadillos que al fin y al cabo es lo más cómodo. Si tu hijo aún toma biberón, deberás llevar el agua caliente en un termo para luego incorporar la leche antes de dárselo. Limpiaos bien las manos antes de tocar algún alimento.
Para que el día salga redondo es importante que cuidéis todos los detalles. Lo mejor es hacer el ...
Cuando aún son bebés con pocos meses de vida, suelen llorar a menudo. Está comprobado que un alto porcetaje de estas veces es porque necesita calor humano, que alguien le coja, lo tenga en brazos… eso también pasa por las noches. Si los papás cogen a su hijo siempre que llore enseguida, éste podría aprender que si quiere conseguir algo, sólo tiene que llorar y, a la larga, sería “perjudicial” para los padres. Una nueva investigación recomienda resistir la tentación de responder al llanto inmediatemente para que el niño aprenda a calmarse solo.
Un estudio reciente de la Universidad de Temple (EE.UU.) sostiene la idea de que es mejor dejar que el niño se calme solo y vuelva a dormirse sin ayuda. Hay bebés que duermen, sin problema, durante toda la noche mientras que otros se despiertan varias veces y comienzan a llorar mucho. Debemos tener paciencia y esperar que puedan ...