Otra de las principales preguntas o problemas que se le plantea a los padres ante la llegada del bebé es ¿cuál es el cochecito más idóneo para mi bebé?, ¿por cuál decantarse?, ¿qué marca me dará más seguridad?Para ello, a continuación daremos una serie de pautas para que este problema encuentre solución y los padres queden satisfechos con la elección del cochecito de su pequeño.

En primer lugar habrá que tener en cuenta la seguridad, la resistencia y la calidad del carrito antes de lanzarnos a comprarlo. Lo cierto es que el cochecito deberá acompañar a nuestro bebé en su crecimiento por lo que tendrá que ser resistente, conforme el pequeño vaya aumentando de peso y estatura. También habrá que fijarse en su peso, ya que lo ideal es que sea un cochecito fácil de transportar. Otra cuestión interesante y que no se debe olvidar es que sea lavable y con funda desmontable, ya que el bebé, sobre todo en los primeros meses tenderá a mancharlo a menudo y la higiene es fundamental.

Los padres también deberán valorar su vida cotidiana, el tipo de vivienda que tienen, el coche que poseen y sobre todo el tamaño del maletero, así como si viajan mucho o no… y es que por ejemplo, si donde viven no hay ascensor, será más aconsejable un carrito que se pliegue facilmente, al igual que si el maletero del coche no es demasiado amplio. Así, por plantear un ejemplo que aclare la cuestión, podemos pensar que si los padres viven en ciudad, y el cochecito irá por aceras y calles se valorará que sea fácil de conducir, versátil, es decir con posibilidad de cambiar las posiciones de la sillita sin complejidad y ligero. En cambio si el cochecito del bebé estará en un entorno más rural es preferible que tenga ruedas más grandes y resistentes y un buen sistema de suspensión.

En cuanto al precio hay cochecitos que van desde los 300 a l0s 1.200 euros. Asimismo los padres deberán valorar también si es importante que además de cumplir todas las características antes citadas, les importa la cuestión estética, ya que en la mayoría de los casos es un factor que aumenta del precio. Es decir habrá padres que lo prefieran bonito o elegante, o deportivo y con diseño divertido y que no les importe pagar más por conseguir el coche ideal para sus bebés.

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