Son muchas las mujeres que experimentan cambios en su piel mientras están embarazadas: estrías, cloasma, varices y arañas vasculares, celulitis, etc. todas estas afecciones son normales durante la gestación, pues se deben principalmente a cambios en los niveles hormonales o al estiramiento excesivo de la piel.

La mayoría son inofensivas y desaparecen por sí solas una vez que el bebé nace. Pero aún así, deberías estar al tanto de ellas para saber identificarlas y poder tratarlas correctamente, o acudir al médico para descartar un problema mayor.

Celulitis

Si ya tienes celulitis antes, durante el embarazo se exacerbará; y si no tenías, seguro que la desarrollas, pues el aumento de peso y los desequilibrios en las hormonas generan un incremento de las células grasas, y por lo tanto, de la celulitis.

¿Ves esos hoyuelos que le dan una apariencia abultada a tu piel? Pues son las células grasas presionando hacia arriba el tejido conectivo. Y cuando mayor sea el tamaño del adipocito, mayor se verá.

No hay una solución fácil para deshacerte de la celulitis, pero los expertos de www.cuidadoyestilo.com nos dan una clave, utilizar una crema anticelulítica de forma regular puede ayudar a romper las células grasas y hacerlas más pequeñas, además de reforzar el tejido para que no se doble tan fácilmente.

No te voy a mentir, no es una afección que suela desaparecer tras el nacimiento del bebé, pero con una buena crema anticelulítica, una alimentación saludable, y una rutina de ejercicios moderados, podrás mantenerla a raya.

Várices y arañas vasculares

Las arañas vasculares son pequeñas venitas que son claramente perceptibles por su intenso color azulado o rojizo. Mientras que las varices o venas varicosas son venas hinchadas que a menudo sobresalen por encima de la piel y tienen un característico color azulado o morado. Estas últimas pueden producir dolor.

Aunque suene a afección de persona mayor, suele aparecer también durante el embarazo debido al descontrol de las hormonas, y a que la presión del vientre en crecimiento disminuye el flujo correcto de la sangre hacia la parte inferior del cuerpo, lo que provoca el desarrollo de varices y arañas vasculares.

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Generalmente, es un problema que desaparece tras el parto, pues desaparecen las causas; aunque hay alguna cosas que puedes hacer para aliviar la incomodidad que producen las venas varicosas, como caminar regularmente, elevar los pies y usar medias de compresión.

Estrías

Seguro que las conoces, vetas moradas o rojizas que plagan el abdomen, los muslos, los glúteos, los senos o los brazos de las mujeres embarazadas; algo normal si tenemos en cuenta todo lo que se estira la piel para acomodar al bebé.

La mayoría de las embarazadas lo tienen, y también cualquier persona que aumente de peso bruscamente. Este problema no desaparece después del nacimiento, pero su color se va atenuando con el tiempo, pasando de un color muy pronunciado a uno casi blanco.

Si pretendes quedarte embarazada o estás en las primeras semanas de gestación, lo mejor es que empieces a utilizar una crema antiestrías para preparar tu piel, hidratarla y mejorar su elasticidad. De esta manera será menos probable que se forme una cicatriz según se estire.

Y si ya las tienes, busca una crema específica para reducir su apariencia, en vez de para prevenirlas. Muchas cuentan con ingredientes que aceleran la cicatrización, lo que puede ayudar a aliviar la picazón y reducir su tamaño y color. La mayoría se desvanecen con el tiempo, pero es posible que nunca desaparezcan por completo.

Cloasma

También llamado melasma o «máscara del embarazo», son unas manchas de color oscuro que salen en las mejillas, la nariz o la frente por un aumento de la melanina, que es la que colorea la piel.

Estas manchas son más extensas que las causadas por una hiperpigmentación, y suelen desaparecer en el postparto (pero pueden persistir durante varios años después). Para prevenirlas, utiliza un protector solar de amplio espectro todos los días, y cúbrete con sombrero y gafas de sol cada vez que salgas a la calle.

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No compres ningún producto despigmentante sin consultar a tu dermatólogo, pues algunos ingredientes pueden resultar peligrosos para el feto.

Pápulas urticarias pruriginosas y placas de embarazo (PUPPE)

En esta afección aparecen protuberancias y manchas circulares de color rojo pálido en la piel, causando picor o escozor en las áreas, generalmente en abdomen, piernas, brazos, senos o glúteos.

Pueden variar de tamaño, desde áreas muy pequeñas hasta áreas más grandes que forman una placa. Para aliviar la condición puedes recurrir a un autocuidado mediante el uso de compresas frías, productos de higiene hipoalergénicos, agua tibia o ropa suelta.

Con síntomas más severos puedes recurrir al dermatólogo para que te rece un antihistamínico o un corticoide tópico para aliviar la inflamación y la picazón.

Prurigo del embarazo

Se manifiesta en forma de pequeñas protuberancias o pápulas que producen picor y que parecen una picadura de insectos. Normalmente aparecen en el abdomen y en las zonas donde más se estira la piel.

Se producen por los cambios en el sistema inmunitario inducidos por el embarazo durante la semana 25-30, y puede persistir hasta 3 meses después del parto.

Solo se pueden aliviar los síntomas, y para ello el médico puede recetar corticoides tópicos durante varios días que suele mejorar las lesiones producidas en la piel.

Si te salen en un embarazo, lo más probable es que te vuelvan a salir si te quedas embarazada de nuevo. El feto no se ve afectado; sin embargo, más adelante podría haber un riesgo de desarrollar cambios cutáneos atópicos en el bebé.

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