Durante las cuarenta semanas que dura el embarazo, las mamás cuidan mucho su alimentación para que al bebé le lleguen todos los nutrientes necesarios para su crecimiento. Una vez que se ha dado a luz, este cuidado debe seguir vigente más aún cuando se le va a dar el pecho. Es muy importante prestar atención a lo que se come, ya que esos alimentos influirán en el desarrollo y crecimiento de nuestro hijo. Entonces, ¿qué comer durante la lactancia? Hoy vamos a intentar orientaros sobre este tema, pero para una mayor seguridad, contacta con los nutricionistas más profesionales, ellos te marcarán el camino a seguir.

Beneficios de la lactancia materna

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Siempre se ha dicho que no hay nada mejor para el bebé como la leche materna ya que le ayuda a desarrollar su sistema inmunológico además de tratarse de un alimento que digieren más rápidamente. Para las madres también es muy beneficioso dar el pecho a sus hijos ya que les permitirá perder el peso ganado durante el embarazo. La grasa que se fue almacenando, se convierte en energía para producir leche. También ayuda a que el útero se encoja tras el parto, de modo que permite recuperar la figura más rápido.

Para conseguir estos beneficios, es muy importante conocer cómo alimentarnos de una forma correcta. Por norma general, dar el pecho hará que aumente tu apetito, pero al igual que durante el embarazo, no es necesario que te alimentos por dos. Lo mejor de todo, es que algunos alimentos prohibidos durante la gestación, podrán entrar de nuevo a formar parte de tu dieta.

¿Qué alimentos no deben faltar en vuestra dieta?

alimentos saludables

Tras el nacimiento del bebé, es muy importante que las madres coman cinco veces al día, en vez de realizar comidas más copiosas. Lo ideal es que se trata de una dieta equilibrada, rica en calorías, frutas, vegetales, lácteos y fibra. Todos ellos nos ayudarán a producir leche de mejor calidad, pero además de esos alimentos, es muy importante aumentar la ingesta de ciertos nutrientes como el calcio y el hierro.

El calcio es fundamental durante todo el embarazo y también después, durante el proceso de la lactancia. Mientras que se da el pecho, la madre sufre una importante pérdida de este nutriente, de ahí que sea muy importante reponerlo mediante alimentos que lo contenga como es la leche, el queso, yogur… Si queremos que los huesos absorban mejor el calcio, lo podemos acompañar de alimentos ricos en vitamina D.

El otro nutriente que no debe faltar es el hierro, un nutriente que durante el embarazo se pierde mucha cantidad. Aquí entre en juego las carnes rojas, la fruta, cereales y legumbres. Al ser posible, se recomienda acompañarlos con alimentos ricos en vitamina C que ayudan a su absorción.

Estar bien hidratada también es fundamental porque ayuda a la producción de leche materna, aunque no todos los líquidos son igual de buenos. Como ocurre siempre, el agua es la mejor opción en estos casos.

Alimentos a evitar

Además de conocer los alimentos básicos para una buena lactancia, también es importante conocer que tipos de alimentos no deberían formar parte de nuestra dieta. Suelen tratarse de alimentos conocidos por todos nosotros y que forman parte de lo denominado “comida basura”. Aquí nos encontramos los productos ricos en grasas saturadas, harinas refinadas o productos con un alto nivel de azúcar.

Si nos centramos en el tema de los líquidos, las bebidas alcohólicas deberían desaparecer de nuestra dieta, incluso la cerveza, de la que se rumorea que es buena para producir mayor cantidad de leche. Zumos ricos en azúcares o refrescos gaseosos son otros productos de los que tampoco deberíamos abusar.

Una dieta sana permitirá que nuestro hijo crezca de forma más saludable.

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