Buenos días amigos! En el espacio de hoy hablamos sobre la importancia de las verduras, en la dieta de tu bebé.

Es importante saber que éstas deben estar incluidas en la alimentación del mismo, pero a una edad que puedan digerir de forma correcta.

Lo ideal es a partir de los seis meses de edad. Las verduras se hacen fundamentales, a partir de estas fechas, ya que tu bebé necesitará más aportes alimenticios y las verduras son el complemento perfecto para la leche.

Puedes dar a tu bebé zanahorias, patatas, puerros, judías verdes, calabaza.. recuerda que las verduras y hortalizas aportan muchas vitaminas y estas son fundamentales en la alimentación del pequeño.

Como alimento básico para grandes y mayores, las verduras aportan minerales, vitaminas y mucha fibra. Puedes prepararlas en papilla pelándolas muy bien y hervidas. Luego las puedes pasar con la batidora.

Recuerda no añadir sal, si puedes añadir un poquito de aceite o leche para que la papilla sea más jugosa para el pequeño.

Para comenzar con las verduras, el primer paso es que tu hijo las pruebe poco a poco. Ve introduciendo cada verdura por separado así su organismo se va haciendo a las mismas.

No fuerces a tu pequeño a tomarlas de primera hora, ya que éste puede rechazarlas. Dale a probar nuevas verduras y ofrécele más de aquellas que veas que le gustan.

Para probar algunas combinaciones aquí te dejamos unas ideas que pueden venir muy bien. Por ejemplo patata y zanahoria o calabaza.

Patata y judía verde o calabacín. Otra idea es una papilla más suave que puede ser patatas con puerro y calabacín.

Ve introduciendo las verduras, en la dieta de tu hijo, poco a poco. Espera hasta los 18 meses para incluir verduras y hortalizas como la coliflor, la cebolla, espinacas o la col. Siempre consulta con su pediatra.

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