El pecho se transforma desde los primeros días de gestación, causando lesiones en el tejido mamario cuando se producen los mayores cambios. Por ello, es necesario cuidar los senos para aliviar las posibles molestias y que la recuperación después del parto sea más rápida. A continuación le proponemos unos consejos esenciales para el cuidado de sus senos:

  • Use un sostén especial, firme y confortable, el sujetador maternal, útil porque alivia muchas molestias musculares. Se recomienda que sea de algodón, con tirantes anchos y sin aros, cómodo, que sujete bien pero sin oprimir. Es importante dar con una talla adecuada al tamaño del pecho. Es muy importante que cambie la talla a medida que sus senos aumentan de volumen. Se recomienda usarlo también por la noche, ya que  existen sujetadores especiales para dormir, sobre todo al final del embarazo y los primeros días de lactancia.
  • Hidrate desde el primer momento la piel de sus senos para evitar la aparición de estrías, que pueden volverse irreversibles (a menos que recurra al láser). Aplique una crema hidratante dos veces al día mediante suaves masajes para mejorar la elasticidad de la piel y prevenir la flacidez y las estrías (a partir del tercer mes de gestación puede emplear una crema antiestrías). También está indicado el masaje circular con aceite de almendras dulces o de rosa mosqueta.
  • Evite los jabones que puedan provocar sequedad en los pezones y su contorno, porque pueden crear grietas que son muy dolorosas. Lo ideal es un jabón neutro.
  • Si tiene secreción de leche, use almohadillas protectoras desechables o lavables y deje secar los senos al aire diariamente siempre que sea posible (sobre todo después del baño).
  • Dúchese con agua templada y termine con un chorro de agua fría alrededor de cada pecho, ya que tonifica las fibras elásticas de la piel.
  • Si tiene el pezón plano o invertido puede comenzar a moldearlo suavemente con sus dedos para facilitar la lactancia.

 

Imagen: darlyne1980

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