bebe

La anorexia en el lactante suele ser de causa orgánica, como pueden ser las infecciones. El rechazo de la comida del bebé sólo raras veces revela algún conflicto en su relación con la madre. Cuando el bebé no quiere comer, en primer lugar se debe comprobar con el pediatra que no sufra ningún trastorno digestivo ni enfermedad orgánica.

Cuanto mayor es el bebé, las causas funcionales son más frecuentes. En los primeros meses de la vida los incrementos de peso son bastante fijos y regulares. Llegados los 14-16 meses, el apetito baja sensiblemente ya que la aceleración del crecimiento disminuye y, por tanto, también las necesidades energéticas. Además, a esta edad el niño ya es capaz de desplazarse caminando e investigar todo lo que le rodea. Por ello, la alimentación pasa a un lugar menos importante, a un segundo lugar. Cuando el niño empieza a ser mayor, recomendamos que coma cuando la familia, de manera relajada. Cuando el niño se sienta integrado en la familia, reforzará su autoestima. Para ello, debemos escuchar sus opiniones.

¿Por qué se puede producir anorexia en el lactante?

  • Errores dietéticos durante los primeros meses de la vida.
  • En ocasiones, tras el destete, la modificación de la consistencia y sabor de los alimentos, pueden ser raros para el bebé. Por ello, puede dejar de comer.
  • El niño puede manifestar malestar por la interrupción de la relación íntima que durante la lactancia mantenía con la madre.
  • La pérdida de apetito puede ser por una carencia afectiva por parte de los padres.

Al margen de algunos casos excepcionales de anorexia grave se necesitan la ayuda de un psicoterapeuta.

Dejar una respuesta