bebe

Durante los primeros meses del nacimiento del bebé el aporte se realiza por el pecho materno o por el biberón. Como siempre hemos dicho, si eres una madre que puede darle de mamar se recomienda hacerlo ya que estará mejor alimentado. A partir de los 5 meses, le empezamos a dar papilla al bebé con la ayuda de una cuchara introduciendo la madre con mucha suavidad el alimento en la parte posterior de la lengua. A partir de los 6 meses, la mayoría de los niños alcanzan la posibilidad de coordinar la llegada de líquido a la boca desde un vaso o taza.

Cuando el bebé alcanza la madurez del reflejo de beber, es ya capaz de llevar por sí solo el vaso o la taza hasta la boca. Cuando cumple el año, esto lo perfecciona. Hacia los 18 meses comienza el deseo de llevarse alimentos líquidos o semisólidos a la boca mediante cuchara. Rápidamente el niño adquiere la destreza. Debemos dejarle autonomía y no querer darle de comer nosotros todo el rato. Hacia los 2 años, por lo general, el niño es capaz de obtener su alimento sólido desde el plato pinchándolo con el tenedor; pero este acto suele cansarle con rapidez.

El aporte activo, independiente, de toda clase de alimentos por parte del niño es producto de la maduración de una serie de reflejos y capacidades que requieren un largo y paciente aprendizaje. Debes ser paciente con tu hijo y que adquiera autonomía.

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