bebe

Algo curioso ha sucedido esta semana cuando una mujer traía al mundo a su hijo y éste venía con sorpresa. Al parecer, como podéis observar en la foto, el bebé nace con la bolsa del líquido amniótico sin romper. Este espectacular parto se llevó a cabo en Oregón cuando una matrona sacaba al niño y no era un parto normal. La impresionante imagen muestra un bebé que ya ha nacido pero que mantiene su saco amniótico intacto. Aunque son pocos los casos en los que un bebé nazca con la bolsa del líquido amniótico sin romper, en julio del año pasado, también fue muy difundida la foto de un bebé con las mismas características. Se trata de casos extremadamente raros.

La bolsa de líquido amniótico es un líquido claro y ligeramente amarillento que rodea el bebé dentro del útero durante el embarazo y que está contenido en el saco amniótico. La cantidad de líquido amniótico es mayor aproximadamente a las 34 semanas del embarazo, cuando llega a un promedio de 800 ml. La función del líquido es:

  • Ayudar al feto a moverse en el útero, lo cual permite el crecimiento óseo apropiado.
  • Al desarrollo apropiado de los pulmones.
  • A mantener una temperatura relativamente constante alrededor del bebé, protegiéndolo así de la pérdida de calor.
  • A proteger al bebé de lesiones externas al amortiguar golpes o movimientos repentinos.

El líquido se forma en la cuarta semana de embarazo, el embrión ya ha anidado en las paredes del útero y se empieza a formar la cavidad amniótica, la cual se irá llenando de líquido. A partir de la semana 12 el bebé interviene con su orina que se junta con el líquido. Durante las semanas 18-20 de gestación, el 90% del líquido está producido por su riñón. El feto llena su vejiga cada media hora y la vacía, de esta manera renueva el líquido varias veces al día.

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