Hace ya algún tiempo que leyendo blogs de mamás descubrí a Noe, mamá de Pau, Alma y Lluc, y autora del blog Princesas y Princesos. Su experiencia como madre y sus post llenos de anécdotas me hicieron pensar que sería una excelente colaboradora para nuestro blog Bebés y Embarazos, donde podía aportar muchísima experiencia.

Ella, a pesar de su ajetreada vida de madre de tres niños, bloguera y emprendedora al frente de Totcuinat, aceptó nuestra propuesta y ha querido estrenarse por todo lo alto: ¡contándonos qué lleva en su bolso de madre! 

princesas y princesos

El bolso de madre

Cuando me pidieron colaboración desde Bebés y Embarazos me emocioné, pero me quedé en blanco. ¿Qué puedo contaros yo si soy una madre normal y corriente que seguro que sabe menos de muchas cosas que vosotras?

Así que pregunté: “Aconsejarme, ¿sobre qué puedo escribir?” Y me dijeron: “Tu eres madre de tres, tu sabes mucho más de lo que piensas. ¿Qué te parece una lista de lo que necesitas cuando vas a tener un hijo?”

Me pareció genial. Así que me puse a ello e hice una lista. En mi lista puse de todo, con la idea de luego ir quitando los prescindibles y dejar algo más o menos corto con las cosas más útiles para las futuras mamás.

Entonces, fui quitando todo aquello que me pareció menos necesario, hasta que me di cuenta de que mi imprescindible, el único que había aguantado la criba, era lo único de lo que nadie había escrito nada: Un bolso de madre.

No, no vayáis a pensar que es uno de esos bonitos bolsos para carros de niños, no tiene porqué, aunque también sirve. Se trata de un bolso de madre, apto para las mamás primerizas, pero también para las que tenemos varios niños y de distintas edades, así como para algunos papás, aunque en este caso, convertido en mochila.

¿Y qué es un bolso de madre? Resumiendo: el bolso de Mary Poppins. Tal cual. Mi bolso es como el de la famosa niñera de Disney pero sin lámpara (¿Seguro? Espera que busco… No, lámpara no llevo, ¿vale linterna?).

Fuente: ethephonebox
Fuente: ethephonebox

Os pongo un ejemplo del día de hoy y lo que llevo en mi bolso de madre. Hoy tan solo hemos salido a dar un paseo fuera de casa, ¡y el bolso va lleno! Es más, ahora mismo llevo un bolso deportivo, vamos que no sabrías discernir si voy a jugar al tenis o a un hotel a pasar el fin de semana… ¡por el tamaño!

El color sufrido, esto es importante, oscuro mejor, ya que resiste las manchas y la mala vida que lleva, de aquí para allá. También es resistente al agua, algo fundamental (No, no preguntéis, pero me lo agradeceréis más adelante, de verdad).

Los compartimentos también son un imprescindible, de ahí que buscase uno deportivo pues parecen especialmente preparados para nosotras. Hasta zona separada para ropa húmeda, ¿qué? ¿piensas que no lo vas a usar? ¿seguro? Te garantizo que he usado más esa parte que si fuese a la piscina a menudo…

Y seguimos con las aventuras de un bolso de madre, una tarde cualquiera:

“Mamá tengo hambre” oirás en cualquier momento. Y por ello, llevo la merienda, unas galletas y unas tortas de arroz, agua, zumo y las chuches del último cumpleaños. Tampoco me olvido de esa bolsa de gusanitos abierta que ha dejado todo el interior con miguitas de maíz.

Si llevas para comer algo, no puedes olvidarte de las toallitas, no sólo para cambio de pañal, sino porque te pueden salvar la vida o una mancha. Son el agua cuando no hay lugares cerca para lavarse, y también sirven para algún pequeño accidente, aterrizajes forzosos, traspiés, caídas en el parque…

Y para estos casos también llevo pañuelos de papel, tiritas y árnica para el golpe. Botellitas unidosis de suero y un botiquin de primeros auxilios en toda regla con su termómetro y un frasquito de jarabe para la fiebre con su dispensador, claro.

“Mamá me aburro” dirán los pequeños cuando menos te lo esperes. La solución está en llevar los juguetes: un tiburón de goma, un muñequito, unas gafas de colores, unas fichas con letras, la muñeca pequeña de mi hija, un chupete, una pelotita, lapiceros, una libreta pequeña, un cuento…

Pañales y una muda limpia (integral), multiplicado por tres, claro (uno para cada niño). Y una bolsa por si tenemos un accidente y hay que llevar la ropa sucia.

bolso de madre

A ver que rebusque y mire qué hay más abajo…

Los restos de tres galletas, un caramelo derretido, un sobrecito de kétchup, un cacao de labios mordido. ¿Mordido? Sí, mi hija descubrió lo divertido de maquillarse y lo rico que está. También encuentro la ultima manualidad que hizo mi hijo en el cole, un pegote de plastilina lleno de pelos y miguitas, ¿un yogur para beber? (¡Madre mía! No se desde cuando lleva ahí, es probable que sea potencialmente tóxico…).

No me olvido tampoco de la cartera con los documentos de identidad de todos, el libro de familia, una carpetita con las cartillas de vacunas, las tarjetas sanitarias, y por supuesto, la agenda con la planificación de toda la familia (actividades extraescolares, citas con el pediatra, vacunas…)

¿Qué mas llevo? Un cepillo y coleteros, una colonia de bebe en bote pequeñito, unos botecitos de muestras con hidratante infantil, un cacao para los labios, una cremita por si me hace falta con el pañal y un cortaúñas. Sigo buscando… y encuentro un juguetito mordedor, un chupete que nunca hemos usado y unos discos de lactancia.

Definitivamente, ¡creo que ha llegado la hora de limpiar mi bolso! Y seguro que los vuestros se dan un aire. Poner un poco de orden, nunca viene mal.

Ya llegara el día en el que volvamos a tener un bolso personal, sin útiles para otros, medicinas, ni pañales… Seguro que entonces volveré a esos bolsos de cocktail en los que no cabía nada, pero… ¿sabes qué? Hoy no lo echo de menos.

Y vosotras, ¿qué lleváis en vuestro bolso de madre? ¿cuáles son esos imprescindibles sin los que no salís de casa? No dudéis en comentar este post con vuestra experiencia. Yo creo que deberían de inventar bolsos-maletas con unas buenas ruedecitas para poder llevar la casa a cuestas.

Dejar una respuesta