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Chupete, ¿sí o no? Consejos de los especialistas

El chupete ha sido y sigue siendo objeto de controversias. Algunos expertos explican que consecuencias negativas puede traer si su es prolongado, y otros defienden su empleo, y  comienzan a mencionarlo como un posible factor preventivo.

Se debe destacar que el chupete satisface una de los instintos básicos del bebé durante los primeros meses de vida, el reflejo de succión.

La función principal de este reflejo es succionar el pezón, y así podrá recibir el alimento del pecho materno, además de la alimentación brinda consuelo y tranquilidad al bebé.

Ventajas del uso del chupete

Al usarlo de manera adecuada puede ser un aliado para madres y padres, ya que su primer función es dar consuelo al bebé. Estudios recientes han comprobado que ayuda a prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante porque funciona como protector.

La succión a ratos facilita un sueño menos profundo reduciendo el riesgo de muerte súbita en un 70%.

El chupete se utiliza como succión no nutritiva, por lo tanto origina secreción de sustancias que calman al bebé en un momento emocional difícil, o dolor.

Si los padres optan por no dárselo, los centros de crecimiento demoran más en desarrollarse. La Academia Americana de Pediatría (AAP), recomienda introducir el chupete a partir de las 4 o 6 semanas después del nacimiento.

Desventajas

Existen posibles riesgos del uso del chupete en relación con problemas dentales u otitis media, que aparecen si el uso se prolonga más allá de la edad recomendada es decir 12 meses de vida.

Si se extiende en el tiempo su uso, se pueden ver efectos en el crecimiento y en el desarrollo del maxilar además de deformaciones en las posiciones de los dientes; pero los expertos explican que mientras el niño crece es maleable, y se pueden corregir esos problemas.

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Puede interferir en la lactancia materna haciendo más difícil acostumbrar al bebé al pecho materno, porque imita la succión, pero definitivamente no es igual.

El límite para usarlo es hasta los 12 meses, luego se vuelve algo contraproducente ya que podría aumentar los problemas dentales y un retraso en el desarrollo del lenguaje.

Elegir el mejor chupete

  • Escoge chupetes de silicona de una sola pieza, ya que los de dos piezas pueden ser una amenaza para la salud de los de los bebés si lo rompen, podrían tragarse las piezas.
  • Además, es un material muy resistente que no se deforma, no se rompe con el paso del tiempo, y tampoco absorbe olores ni humedades.
  • Si tiene cadenita debe ser exento de puntas o bordes, no pueden tener partes desmontables, ni llevar pegatinas y etiquetas.
  • La tetina debe medir máximo de 33 milímetros y no puede contener ningún elemento en su interior.
  • El disco que sujeta la tetina tiene que ser suficientemente grande como para que no pueda tragárselo, y disponer dos orificios para facilitar el paso del aire.
  • No cubrirlo con azúcar, ni ponerle sustancias dulces en su superficie.
  • Tienes que reemplazarlos con frecuencia, utiliza un tamaño apto para cada edad del bebé y observa si se pierden piezas o se deteriora.
  • Nunca utilices una cadena o cuerda demasiado larga porque el bebé podría ahogarse con ella.
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Mantenimiento y limpieza

La higiene del chupete es fundamental durante los primeros meses de vida, ya que son los bebés muy susceptibles a los gérmenes.

Debes cambiarlo con frecuencia sobre todo cuando el niño ya tiene dientes. Así se evita que pueda separarse algún trocito pequeño de la tetina y el niño se lo trague o se atragante.

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Es conveniente utilizar modelos distintos para evitar que sólo quiera uno en concreto. De esta manera será más fácil sustituirlo si se pierde o deteriora.

El chupete debe esterilizarse durante los primeros meses de vida del bebé. Cuando el bebé es mayor, lavarlo con agua y jabón suele ser suficiente.

¿Cómo esterilizar el chupete?

Los chupetes y las tetinas de látex son más elásticos, y los de silicona es más resistente al calor. Las tetinas de látex se vuelven porosas si se hierven con frecuencia pero los dos tipos de materiales se pueden limpiar y esterilizar de la misma manera.

El chupete se debe esterilizar sólo cuando lo va a usar por primera vez, o si se cae al suelo. De esa manera estarás protegiendo a tu bebé de posibles infecciones.

El método más rápido y sencillo es colocar agua en una cazuela y ponerlo al fuego. Una vez que el agua comience a hervir, introduce el chupete y déjalo en el agua durante diez minutos.
Luego sácalo del agua con una pinza de cocina para no quemarte, y colócalo sobre una superficie limpia y libre de pelusas o residuos.

Como hemos visto el uso del chupete tiene ventajas y desventajas, pero teniendo una buena información y tomando todas las medidas necesarias debes decidir si se lo vas a dar o no al bebé. Si tienes dudas lo mejor es consultar con el pediatra.

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