Primera parte. Al igual que se dice del embarazo, la lactancia “no es ninguna enfermedad”, por lo que no exige grandes cambios en los hábitos de vida. Tampoco exige una alimentación especial ni un estilo de vida distinto, ni es cierto que la lactancia descalcifique los huesos, provoque anemia, haga que se caigan los dientes, el pelo o el pecho. Es más, protege la salud de la madre.

Aspectos que debes tener en cuenta:

•  Comida sana. Si das de mamar, tendrás que alimentarte de forma sana y equilibrada, pero este consejo es aplicable a cualquier etapa de tu vida. Tampoco tienes que comer por dos, aunque es normal tener más hambre por la energía que tu organismo consume al fabricar la leche.

•  Agua y leche, a tu gusto. A menudo se aconseja beber mucha leche y mucha agua cuando se da el pecho, pero la producción no depende de los líquidos que se tomen. Bebe según tus costumbres y tu sed.

•  Suplementos necesarios. Todas las embarazadas y las madres que dan el pecho deben tomar un suplemento diario de yodo para que el bebé disponga de los niveles adecuados de este mineral. Además, las mamás que son vegetarianas y que no comen huevos ni leche necesitan un suplemento adicional de vitamina B12.

•  Dieta controlada. No hay inconveniente en hacer dieta durante la lactancia, siempre que sea de al menos 1.800 Kcal al día.

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