Cómo es una merienda: 

–La merienda debe ser abundante, NO copiosa, y adecuada al sexo y edad (sí, ambos parámetros son muy importantes, pues no come lo mismo un niñito del jardín de infantes que un adolescente en plena etapa de crecimiento, como tampoco lo hace igual un niño que una niña).

–Cuando se remarca que la merienda no tiene que ser exagerada en cuanto a su cantidad, es para que el niño no quede tan satisfecho que, luego, no tenga deseos de comer en la hora de la cena.

–Cuando a los niños les falta la merienda, la comida posterior será desordenada, no satisfactoria y, seguramente, desequilibrada; por lo que harán, más tarde, un consumo defectuoso o muy abundante o, directamente, no tendrán deseos de comer nada, porque ya están satisfechos por la cantidad de alimentos que fueron ingiriendo a lo largo de la tarde.

–Proponga meriendas divertidas, genéreles a sus chicos las ganas de comer en el hogar, con esto evitará que compren y coman golosinas o snacks. Por otro lado, les creará el hábito del orden alimentario, pues les aportará comidas más nutritivas

1 comentario

  1. Creo que se debe aplicar las mismas reglas al tempenpié de media mañana (el bocata del recreo como lo conocía yo). No siempre se cuida y forma parte de la rutina de muchos niños.
    Gracias por tus consejos,
    Mainada

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