embarazo

La posibilidad de detectar el autismo durante el embarazo puede ser una realidad, gracias a la conclusión de un estudio realizado por científicos de la Universidad de Cambridge, que revela una relación entre los altos niveles de testosterona en el fluido amniótico de las embarazadas, con el autismo. La prueba prenatal de la amniocentesis, que consiste en extraer y analizar una muestra de líquido amniótico que rodea el feto y que es la misma para detectar Síndrome de Down, podría detectarse el autismo durante el embarazo.

Cuando hablamos de autismo y de personas con autismo estamos hablando de un conjunto de alteraciones semejantes, pero cuya manifestación varía mucho en grado y forma de unas personas a otras. El autismo no es una enfermedad, sino un trastorno que dura toda la vida. Se conocen algunos factores genéticos  relevantes y se ha aprendido que no hay incapacidad o ausencia de relación  sino “dificultades” para comunicarse. Aunque todos sabemos que el autismo trae problemas de comunicación para los niños afectados, no se ignora que el trastorno también está relacionado con la capacidad y el talento de los niños por las matemáticas o la música.

Los casos de autismo normalmente no se detectan hasta que el niño accede al sistema educativo y los profesores se dan cuenta de que su desarrollo no es normal. Según los últimos estudios realizados, desde los seis meses síntomas como que el pequeño se quede mirando fijamente un objeto sin atender a posibles interferencias pueden hacer saltar las alarmas para que se le hagan las pruebas correspondientes

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