dormir

Dormir a un bebé es complicado cuando va haciéndose mayor. Al principio, recién nacido, duerme a todas horas. En esta etapa los que no dormimos somos los padres. Cada papá y cada mamá tiene sus trucos para dormirle. Por ejemplo, mecerle en una mecedora, darle vueltas con el carrito, acunarlo, leerle un cuento… con estos métodos el niño consigue ir entornando los ojos hasta que finalmente se duerme. Además, es probable que su hijo tenga una mantita o un peluche especial que se han convertido en parte fundamental a la hora de acostarse. Un objeto querido muestra a las otras personas que su hijo ha recibido buena atención en su hogar. Los niños que tienen objetos preferidos y que inventan amigos imaginarios tienden a ser más creativos.

En los primeros meses del nacimiento del nuevo miembro de la familia, trata de dormir cuando él duerma para no acabar agotada, porque la falta de sueño puede hacerte más proclive a la depresión e incluso crear problemas en tu relación de pareja. Puedes reforzar el ritmo biológico de tu bebé estableciendo una rutina para ir a dormir. Haz que la alimentación nocturna sea tranquila y que la alimentación diurna sea social. Por la noche, no hables ni enciendas la luz cuando lo alimentes. Normalmente, hacia los 3 meses un bebé ha desarrollado un patrón de dormir/estar despierto regular y se alimenta menos veces por la noche. Y alrededor de los 4 a los 6 meses, según muchos expertos, la mayoría de los bebés son físicamente capaces de dormir entre 8 y 12 horas seguidas.

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