Hacer frente a la retención de líquidos, durante el embarazo, es indispensable si no quieres verte con los pies demasiado hinchados o las piernas pesadas. Normalmente, durante el tercer trimestre de tu embarazo, irás notando que las manos o los pies se hinchan a veces. Este hinchazón puede ocurrir hacia el final del día, con sus consecuentes molestias y dolores.

retencion de liquidos

Si la retención de líquidos, que observas en tu cuerpo durante esta etapa, es desmesurado deberemos consultar a nuestro médico. Pero si tu retención de líquidos es normal, dentro de lo que cabe, podremos hacerle frente con algunos consejos. Estos cambios hormonales, asociados al embarazo, junto con la presión del útero contra tus vasos sanguíneos es lo que hace que se nos hinchen ciertas partes del cuerpo.

CONSEJOS

Es muy importante controlar la sal. Esta hace que retengamos aún más. Además incluye, en tu dieta, alimentos como verduras, frutas y legumbres. Por otro lado, los líquidos son algo esencial en tu día a día. Si ya es importante para todo el mundo, estando embarazada ¡mucho más! Beber más no tiene porqué significar retener líquido, sino que nos ayudará a estar más hidratadas. Por otro lado, el ejercicio es estupendo para reducir esta retención. Caminar una media hora es de lo más sano para nosotras y te ayudará con el problema. Si no te gusta caminar, puedes realizar alguna serie de ejercicios buenos para el estado en el que estás.

Levantar las piernas, seguro que te sonará de escucharlo, es muy bueno. Debes tumbarte y subirlas por encima del nivel del corazón. Si haces esto dos o tres veces al día, durante 15 minutos comprobarás que las piernas y los pies se deshinchan. Si tienes que estar sentada, durante mucho tiempo, procura elevar tus piernas con ayuda de una silla. Por contra, si tienes que permanecer de pie mucho rato, procura dar pequeños paseos, aunque sean cortos.

Las altas temperaturas como baños excesivamente calientes o bien el sol, no es bueno para la retención. Evita permanecer a altas temperaturas mucho rato y, si no puedes evitarlo, protege ciertas zonas de la incidencia del sol. Pero evita ponerte ropa que comprima demasiado tus piernas o la cintura, procura estar cómoda con un zapato bajo y que no oprima tus pies.

Para acabar, cuando vayas a dormir, procura ponerte de lado recostándote sobre el costado izquierdo. De esta forma favoreceremos la circulación sanguínea (esto ya os lo he dicho más de una vez) Notarás que tus extremidades no se duermen o se hinchan tanto.

fuente: steadyhealth

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