Realizar henna casera, es más fácil de lo que parece. Además creo que es una estupenda idea hacer henna, para crear dibujos en la piel de un niño. Nunca se debe hacer en la piel de un bebé y menos aún de un recién nacido. Lo correcto es un niño que tenga la suficiente edad para saber que, no se puede chupar el dibujo.

Los dibujos que se hacen con pasta de henna casera, se van borrando con el paso del tiempo. También depende de la piel que tenga el niño, si es más seca durará más tiempo. Realizar tatoos de henna casera lo veo divertido, por ejemplo, para adeerezar el disfraz del niño o bien para realizar fotos al pequeño.

pasta de henna
Fuente: Katie’s henna tatoo

RECETA PARA HACER PASTA DE HENNA

INGREDIENTES

• Henna en polvo 20 gramos
• zumo de limon
• recipiente
• Cucharas medidoras
• Azúcar
• Aceite 1.5 cucharaditas
• Bolsa de plástico
• Aplicador de botella o el Cono

PREPARACIÓN

Ante todo he de decir que, hay que preparar la pasta 24 horas antes del tatoo no permanente. 24h como mínimo. Para hacerla hay que coger un recipiente pequeño y añadir la henna en polvo. Después se agrega 1/4 de taza de zumo de limón. Puedes utilizar zumo comprado, si no tienes natural.

La acidez del limón, provoca que la molécula colorante de la henna se libere. Algo que quiero comentar es que, no todos los tipos de henna son iguales, por lo que no todos requieren la misma cantidad de limón.

Después hay que remover, constantemente, hasta obtener una pasta suave y cremosa. El zumo se va echando poco a poco, para ir viendo la consistencia que coge. Además la pasta se debe parecer a la textura de un yogur batido. Hay que pensar que si queda demasiado líquida la crema, se escurrirá a la hora de dibujar con ella. En cambio, si queda muy espesa, va a ser complicado dibujar con ella. Por el contrario se busca un equilibrio, una masa suave y cremosa.

Después añadir el azúcar, una cucharadita y media está bien. Esto hace que la masa se pegue a la piel. Hay que mezclar todo muy bien, sin dejar grumos. Después hay que añadir una cucharadita y media de aceite. Se mezcla todo muy bien y luego se cubre la pasta con un envuelto de plástico. Hay que intentar que no se meta aire al cerrarse.

Deja la pasta en un lugar seco y más bien caliente, durante 24 horas. De esta manera la molécula colorante se activará, gracias al limón. Pasado el tiempo, se pueden rellenar los aplicadores para dibujar ¿Qué os parece la idea?

Dejar una respuesta