Para lucir bien, es imprescindible alimentarse sanamente. Quienes esperan la llegada de un hijo, no sólo deben comer pensando en la salud y el crecimiento del bebé. Una dieta sana, que incluya frutas y verduras de todos los colores, con hidratación abundante, se reflejará en el aspecto de la piel.

En ese sentido, las cuatro premisas para tener la piel en excelentes condiciones son:

  • hidratarse por dentro y por fuera
  • utilizar productos con factor de protección solar alto
  • colocarse cremas antiestrías.
  • mantener una dieta balanceada.

También en este sentido se recomienda un aumento no muy elevado de kilos, durante el embarazo. El estiramiento de la piel puede producir flaccidez después del parto. La piel de quienes engordaron demasiado no vuelve a su lugar de manera natural e inmediata, por lo tanto puede lucir fláccida y rugosa.

En esos casos, se deberán realizar tratamientos corporales para recuperar la estructura normal de la piel luego del parto. Se debe tener en cuenta que el cuerpo necesita cerca de un año para estabilizarse y durante ese tiempo lo ideal es mantener la hidratación cutánea, una buena alimentación y una actividad fisica regular y con poca carga”.

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