Durante el embarazo, el aumento de peso no sólo se debe al crecimiento del niño y la placenta. Todo el organismo de la mujer se adapta a este nuevo cambio, y acumula grasa y agua. El cuerpo de una mujer retiene de 6 a 9 litros de agua, y una de estas partes incrementa el líquido amniótico y el volumen de la sangre y la otra parte se acumula en los espacios intercelulares. La retención hídrica requiere un control médico, por si puede estar asociada a una presión sanguínea que podría provocar que el intercambio de nutrientes y líquidos entre la madre y el feto pueda verse alterado.

Consejos para combatir el hinchazon

  • La mujer embarazada debe tener una dieta rica en alimentos que contengan agua y que actúen como efecto drenante sobre los tejidos.
  • Se recomienda recurrir a la administración de diuréticos, bajo prescripción del ginecólogo, cuando la retención de líquidos se deba a los cambios hormonales.
  • Algunos productos como el té verde, pueden ayudar a la eliminación de líquidos.
  • El uso de medias de compresión pueden ayudar a la retención de las piernas. No se recomienda estar de pie mucho tiempo ni estar sentada o tumbada todo el día.
  • Si la causa de retención de líquidos es la existencia de problemas de corazón, se recomienda medir la cantidad de orina que se elimina a lo largo de un día y comentarlo con el médico.
  • Algunas terapias conocidas para la eliminación de líquidos son: el drenaje linfático manual y la presoterapia.

 

 

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