Ya sea porque lo estás buscando o porque ha surgido, cuando te quedas embarazada, comienzan los primeros síntomas que te hacen sospechas de un posible embarazo. Algunos de estos síntomas son la fatiga, las náusas y vómitos, manchas de sangre, desaparición de la menstruación, cambios en los pechos, refinamiento del olfato, etc. Además, los sentimientos y emociones de la mujer también pueden varias como sentirte feliz o triste por motivos que desconoces, inestable… y es que las hormonas durante el embarazo, cambian.

Una vez te haces la prueba de embarazo y da positivo, tu vida debe cambiar en los próximos meses. Primero, debes empezar a cuidar tu alimentación ya que el feto se alimentará de lo que tú tomes; practicar deporte, en la medida en que tú puedas. Además de quitarte los posibles malos hábitos que puedas tener. Debes tomarte las cosas con calma. La cooperación con la pareja es fundamental. Duerme todo lo que puedas; a medida que la fatiga se apodere de ti, el sueño te vencerá. La dieta, la salud, el estado emocional y la exposición a agentes ambientales afectan la formación del feto.

La fecha posible del parto se calcula añadiendo treinta y ocho semanas a la fecha de concepción o cuarenta a la fecha de la última menstruación. Como es bastante difícil saber cuando se concebió al bebé, la mayoría de médicos toman como referencia esta última fecha.
Una vez que estés segura de tu nueva situación, podrás comentarlo con tus familiares y amigos. ¡Disfruta de tu embarazo!

 

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