Consejos para la vuelta a casa después de dar a luz

Cuando los padres salen del hospital con el bebé, se abre un nuevo mundo ante ellos. Cada bebé y cada familia son únicos. Por ello no hay dos adaptaciones iguales. Poco a poco, la adaptación al hogar se irá consiguiendo. Por ello, os damos unos consejos que os serán útiles en la tarea de ser padres primerizos:
• Es normal que en los primeros días cuando oigas llorar a tu bebé te preocupes e intentes satisfacer sus necesidades y lo calmes cuanto antes. No siempre será así, poco a poco el bebé dejará de llorar y tú le conocerás mucho mejor.
• Al principio, es normal que el bebé llore con frecuencia: sólo sabe expresarse así cuando tiene hambre, se ha hecho pipi o caca, está cansado, se siente sólo, tiene frío, tiene sueño, se encuentra mal…
• Cuenta con la ayuda de tu pareja para conseguir un ambiente de paz, respeto y amor.
• Tómate tu tiempo con tu hijo: necesitáis compartir momentos de intimidad y emotividad.
• El ambiente adecuado debe ser tranquilo, calmado, limpio, agradable, sin humo, con poco ruido…
• El bebé necesita cuidados a demanda: desde la alimentación, al cambio de pañales, las curas del cordón umbilical, etc… Como la madre está en plena recuperación, es importante contar con la ayuda de la pareja, familiares o amigos. Comparte con ellos tu modo de hacer y tus decisiones.
• Delega las tareas no prioritarias en otras personas de tu entorno para centrarte en el cuidado del bebé.
• Tras el parto, seguramente avisarás a todos tus familiares, amigos y conocidos. Trata que las visitas sean espaciadas y no te estresen ni a ti ni al bebé.
• Intenta que las personas de tu entorno no te juzguen constantemente. Ser madre es aprender cada día, escucha los consejos, pero no trates de complacer a todo el mundo.
• Es importante que tu bebé se acostumbre a la luz durante el día y a la oscuridad por la noche.
• Si el bebé tiene un hermano mayor, explícale que pronto seréis uno más en la familia con antelación. Hazle partícipe de la llegada del bebé y de su cuidado. Si se llevan poca edad, deberás vigilarlos para evitar que se hagan daño. Sobre todo, trata que el hermano mayor no quede desplazado.
• Si tenéis alguna mascota, es importante limitar al principio su acceso al recién nacido. Vigila su comportamiento y enséñale que hay un nuevo miembro en la familia. Por motivos de higiene intenta que no entre en la habitación del bebé.

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