orinal

La transición del pañal al orinal no es una carrera. “No se debe correr más que la propia naturaleza, sino que es un proceso que ha de realizarse sin grandes esfuerzos ni preocupaciones. Este paso se hará en función de lo preparado que esté el niño para ello, de modo similar al resto de las habilidades y de la disponibilidad de los cuidadores para inculcarle hábitos adecuados”.

Te damos algunos “trucos” que pueden motivar al niño para hacer más fácil esta transición:

  1. Dejarle escoger su propia ropa interior, sobre todo si los calzoncillos y las braguitas llevan dibujos de su personaje preferido.
  2. Si el niño acude a la guardería, es importante que los padres y los cuidadores “trabajen en equipo”, ya que es fundamental que el pequeño reciba mensajes similares en casa y en la guardería.
  3. El diseño tanto del orinal como del reductor de la taza del inodoro también puede contribuir a que la experiencia le resulte más “apetecible”. Hay muchos modelos entre los que elegir en el mercado.
  4. No hay que olvidar que el uso del orinal no constituye una etapa esencial en el proceso de abandono de los pañales; hay niños que pasan directamente de los pañales al inodoro, ya que este “trono de mayores” les resulta más atractivo.

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