A los bebés les crecen muy rápido las uñas de las manos, por lo que conviene cortarlas para evitar que se arañen a sí mismos y a los demás. Puede hacerse a partir de la primera semana, aunque como el roce de las uñas con la ropa permite que se limen un poco, no pasa nada si esperamos algo más. La tarea quizá ponga nerviosos a muchos padres, pero las uñas del bebé son tan blandas al principio que cortarlas resulta más fácil de lo que creemos.

Consejos:

– Hay que usar tijeras especiales: pequeñas, poco afiladas y con la punta redondeada (se llaman romas).
– Es necesario tomar al bebé con firmeza para que no se mueva y así no hacerle daño.

¿Cuándo?

— El mejor momento del día para hacer la manicura al bebé es justo después del baño, cuando él está tranquilo y sus uñas, blanditas y fáciles de cortar.
— En el caso de que se resista, habrá que pedir ayuda a alguien para que lo sujete mientras tanto. Cuando el pequeño tenga ya algunos meses, podremos distraerlo con algún jueguito o con su juguete favorito para que no se mueva.
— Otra buena opción es esperar a que se quede dormido. Probablemente no se enterará.

¿Cada cuánto?

— Durante el primer mes, las uñas crecen con más rapidez que nunca y no es raro que los pequeños, que todavía no controlan el movimiento de sus manos, se hagan heriditas. Por eso, no hay que esperar a que estén demasiado largas: lo ideal es cortarlas una o dos veces por semana.

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