Salvo que pases la Navidad en un lugar cálido, por lo general, son días de temperaturas bajas. Con el frío, pero sobre todo, con el viento y la lluvia a los adultos se nos quitan de golpe las ganas de ir a ningún sitio. Sin embargo, no es el caso de los niños, que encuentran en esta climatología, aparentemente adversa, mil posibilidades para divertirse. Si tienes hijos pequeños, déjate contagiar por su entusiasmo y aprende a disfrutar de los días de frío. 

Para que no digas que no se te ocurre qué hacer cuando parece que el día se tuerce por culpa del tiempo. Aquí tienes un buen montón de ideas sencillas y baratas para disfrutar de los días de frío:

  • Cartel de Otoño (o de Invierno): En una cartulina grande esboza el esqueleto de un paisaje otoñal. Bastarán el tronco y las ramas de los árboles. Adorna el dibujo con hojas secas que recojas con tu hijo del suelo, al volver del colegio.

    frío
    Pixabay
  • Aprovecha para desarrollar vuestra capacidad de observación. Podéis hacer también un cartel con los colores del Otoño. A tu hijo le gustará comparar este tipo de dibujos con los de otras estaciones. Podéis dejarlos colgados en el dormitorio y compararlos cuando haya pasado un año.
  • Es época de castañas. Compra, hazles una muesca y tuéstalas al horno. No a todos los niños les gustan, pero es bueno que sepan que son títpicas del Otoño y que conozcan cómo saben. A algunos niños les gustan más crudas.
  • Si llueve pero no hace frío y no estáis acatarrados… ¡anímate! Poneos botas, coged paraguas y salid a la calle a pisar charcos. Disfrutaréis como locos. Una sugerencia: deja toallas y ropa seca preparada para cambiaros rápido al volver a casa. Llegaréis calados, pero habrá merecido la pena.
  • ¿Por qué no mirar por la ventana? Puede parecerte una tontería pero ¿acaso no te gustaba seguir las gotas de agua por el cristal cuando eras niña? Seguro que a tus hijos también les gusta. Podéis jugar a buscar formas con las gotas de agua.
  • Cocinar con los niños es algo que siempre tiene éxito. Los bizcochos, las magdalenas y las galletas caseras son muy fáciles de hacer. Si te apetece probar algo distinto puedes encontrar masas ‘semipreparadas’, en muchos establecimientos.
  • Sorprende a tus hijos con un chocolate caliente con un trozo de bizcocho. Es la merienda ideal para entrar en calor un día de frío.
  • Disfruta de la tranquilidad y la calma de una tarde sin prisas. Aprovecha para hacer esas cosas para las que normalmente no tienes tiempo, como llamar a amigos o familiares con los que hace tiempo que no hablas. Llamando por teléfono los niños aprenden los números y se acostumbran también a saludar y a despedirse. Es un buen ejercicio para practicar normas de educación básicas y para que aprendan a escuchar y a entrenar sus habilidades comunicativas.
  • A partir de los 5 ó 6 años hay muchos juegos de mesa a los que pueden jugar. ¿Cuánto hace que no te sientas con tus hijos a jugar al ‘Party’, ‘El Katán’, ‘El uno’ o el Parchís. Estas tardes se prestan a ello.
  • Algo muy sencillo de hacer y que encanta a los peques es inventarse un cuento e ilustrarlo. Tendrás que ayudarles a simplificar y estructurar la historia. Solo necesitarás folios, cartulinas y pinturas. Puedes utilizar gomaeva para las portadas. Empieza con una historia breve y simple que quepa en cuatro o cinco escenas para que no os cueste demasiado terminarla. Si descubres que la actividad tiene éxito siempre puedes inventarte otros más complejos, incluso regalarlos.

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