bebe

Durante los primeros años de vida, el bebé pasa por una serie de fases en las que se va desarrollando la capacidad de prensión. Cuando le entregamos a un bebé de tres a cinco meses un objeto, éste suele tender ambas manos para agarrarlo. En esta fase todavía no hay tendencias zurdas o diestras. Algunos estudios demuestras que las tendencias zurdas que se pueden detectar en estos meses no determinan la lateralidad cuando sea adulto.

A los siete meses el bebé experimenta aún con ambas manos, pero ya comienza a decantarse por la derecha. Esta tendencia diestra desaparece a los ocho meses, periodo en el que vuelve a utilizar ambas manos indistintamente.

Es posible que a los once meses el bebé muestre una tendencia a ser zurdo. Esta situación dura hasta que el bebé cumple un año, para entonces ya debe escoger sus preferencias.

Sin embargo esto no es del todo así. A los veinte meses, se produce un periodo de confusión en el que el bebé utiliza ambas manos sin mostrar una tendencia determinada. A finales del segundo año, la mano derecha del bebé adopta el papel dominante otra vez. Entre los dos años y medio y los tres años y medio, vuelve a experimentar una fase de confusión en la que ninguna mano domina sobre la otra. Finalmente, a los cuatro años, el niño establece cuál es su preferencia, que crece a medida que pasan los años y cuando cumple los ocho años, ya no hay vuelta atrás.

Durante esta fase, uno de cada diez niños es zurdo. Nadie sabe por qué los seres humanos tienen tendencia diestra. Algunos estudios sobre manos ancestrales indican que esta tendencia existe desde hace doscientos mil años, de modo que no es un desarrollo moderno.

La forma en que el bebé se acomoda en el útero materno ya establece una postura preferida al final del embarazo. La mayoría de los bebés se apoyan sobre el costado derecho para estar más cerca de la superficie materna. Esto significa que este costado recibe más estimulación durante el embarazo y por eso se desarrolla antes que el izquierdo.

En términos anatómicos, el costado izquierdo tiene más nervios que el derecho. Pero al nacer, el bebé muestra más actividad eléctrica en la zona del cerebro que controla la parte derecha del cuerpo. Así que, al parecer, desde el principio existe esa tendencia a ser diestro.

 

 

Imagen: elsomnidelcartograf

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