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A compartir se aprende paulatinamente. Antes de aproximadamente los 3 años, los niños se resisten a prestar sus juguetes. Todavía no tienen adquiridos el concepto de que si dejan algo se lo devolverán, sino que piensan que lo perderán. Tu hijo necesita cierto desarrollo mental para comprender que se da algo lo recuperará eventualmente y no lo perderá para siempre.

El no compartir es una manera de marcar su territorio, ellos están entendiendo que tienen sus cosas y que son importantes. Los niños con edades comprendidas entre los 2 y 6 años son egocéntricos, ningún niño instintivamente quiere compartir. Esta acción surge de la necesidad y del aprendizaje.

El no querer compartir implica sentir que algo te pertenece y esto significa un avance ya que el pequeño adquiere la noción de propiedad. No obstante, con el proceso madurativo así como con la ayuda de los papás, esta noción irá perfeccionándose.

ENTRE EL AÑO Y MEDIO Y LOS DOS AÑOS:

El pequeño empieza a desarrollar su identidad, a reconocer sus cosas (“esto es mío, mi juguete, mi casa). Haciendo uso de frases, tales como “esto es tuyo”, “esto es de mamá”, le enseñamos que no todas las cosas le pertenecen.

Hasta los 6 años les cuesta compartir porque:

• Desde los primeros meses hasta los 2 años tienden a ver los juguetes como una extensión de ellos mismos.

• Debido a la inmadurez no han adquirido el concepto de empatía, por ello tienen dificultad para ver el punto de vista de otra persona conciencia del tiempo.

• El limitado sentido del tiempo les hace difícil el compartir, no tienen conciencia del tiempo futuro siendo conscientes únicamente del momento presente.

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