La visión del bebé evoluciona pareja con su desarrollo motor. A los dos meses, los bebés comienzan a detectar diferencias entre las caras. Pero el cambio más notable que sufre la visión del bebé en esta época es su creciente capacidad para detectamiradar los detalles.

A los tres meses de edad, la visión del bebé sufre otra maravillosa evolución: sus ojos comienzan a coordinar, a trabajar juntos para moverse y enfocar al mismo tiempo. Aunque su vista todavía es borrosa, las imágenes que reciben sus dos retinas se funden en una sola imagen tridimensional.

Estos cambios en el sentido de la vista coinciden con un mayor control de manos y brazos.  Notarás que su puntería no es perfecta, pero lo intenta y en ocasiones acierta. Aunque ya era sensible al brillo o intensidad de un color al mes de vida, a los cuatro meses responde ya a todo el espectro de colores. Y ya es capaz de coordinar la mirada con los dos ojos.

El borroso mundo del bebé adquiere nitidez rápidamente durante los tres primeros meses. Los ha pasado cerca de ti y cuenta con seguir así. Nunca se cansa de ver tu cara familiar y tranquilizadora. Así que mantenlo cerca de ti cuando le lleves a ver el mundo exterior. Para ti, un cambio de panorama resulta agradable; para el bebé, es algo asombroso. Así es el desarrollo de la vista en bebés de 0 a 6 meses.

En este momento del desarrollo de tu bebé puedes estimularle de muchas formas. Realmente todo es un estímulo para él. Aunque hay determinadas experiencias con las que disfrutan de manera especial.

– Contraste. Muñecos, móviles, materiales y juguetes de colores variados.
– Combinaciones. Objetos que presenten combinaciones como el blanco y el rojo o el amarillo y el marrón.
– Ambiente luminoso. Procura que haya siempre una buena iluminación en su habitación.
– Cambios de posición de su cuna para que el bebé perciba los diferentes panoramas.
– Llama su atención. Habla con el bebé cuando entres en su habitación. Las visitas o familiares pueden hacer lo mismo cuando se acerquen al bebé, así asociará dos estímulos al mismo tiempo, el visual y el auditivo.
– Juegos y movimientos. Colócate delante del bebé y una vez que sientas que él nota tu presencia, mueve tu cabeza para que el bebé siga tu cara con los ojos.
– Movimientos de luz. Mueve suavemente a una linterna para que el bebé siga su luz. O bien usa una cajita de luz para proyectar luces diferentes en la cuna o en el techo.
– Reflejos. Cuando el bebé ya se siente, pon un pequeño espejo colgado de los laterales de la cuna. Seguro que le llamará la atención.

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