Buenos días amigos! Hoy en nuestro espacio hablaremos sobre un tema muy polémico, la incontinencia infantil.
Es muy frecuente o habitual que los más pequeños sufran pérdidas o alguna vez se orinen en la cama.
De esta manera debes entender que tu hijo puede pensar que a otros niños no les ocurre y que, de alguna manera, él es único.
Nuestro papel en casa es comprenderlos, los más pequeños también se sienten preocupados.. a ellos nos les gusta que los padres pierdan la calma frente a esta situación y de aquí surge la frustración.
Puede que incluso lleguen a ocultar, en la medida de lo que pueden, estos episodios.. y pueden verse agobiados y preocupados frente a su familia.
No alardees de que tu hijo moja la cama delante de otras personas, puede llegar a ser un problema para ellos bastante serio. No querrás que pase vergüenza.
Algunos pequeños incluso llegan a evitar quedarse a dormir fuera de casa o a ir a ciertas actividades escolares como las excursiones.
Nosotros como padres, hemos de comprenderlos o por lo menos armarnos de paciencia y entender por lo que ellos están pasando.
Esto les ayudará a confiar más en ellos y que esos sentimientos de culpabilidad y la ansiedad creada desaparezcan.
Si tu hijo moja la cama, quizás piense que hace algo muy malo y os esta defraudando… para los pequeños es un inmenso alivio que se muestre sensibilidad con este tema y dadle la confianza que necesita.
Además hemos de mostrarle que estaremos ahí cuando lo necesiten y que no pasa nada, solo es una etapa que puede tener origen por diferentes factores.
En el mercado podemos encontrar pañales tipo calzoncillos y bragas absorbentes, ideales para no manchar el colchón. Esto es una protección sumamente eficaz para la fuga de orina.
Diseñadas para no parecer pañales, al pequeño lo animarán y le dará seguridad de permanecer siempre seco.
Además del uso de este tipo de ropa interior absorbente hemos de hablar con el pediatra de los pequeños. 
Hemos de averiguar cual es la causa y poner remedio, además de la comprensión debemos consultar a un profesional.
No castiguemos a los pequeños por que les suceda esto, las amenazas y gritos tampoco servirán.. quizás agraven más el problema.
Busquen un tratamiento adecuando conjunto con su pediatra y actúen con naturalidad. Con paciencia y apoyo seguramente eso no sea más que una etapa y no haya otros problemas.

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