La depresión es la enfermedad mental más común. Cada año se calcula que el 7% de los adultos sufre depresión, aunque en la mujeres el porcentaje es más alto. Muchas mujeres en edad reproductiva o en edad de criar hijos sufre depresión. Además, también destacamos la depresión postparto, que consiste en el desarrollo de una depresión en la madre tras el nacimiento de su hijo.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Columbia Británica (UBC), la Universidad de Harvard y el Hospital Infantil de Columbia Británica han descubierto algo interesante: la depresión materna y una clase común de los antidepresivos pueden alterar un período crucial del desarrollo del lenguaje en los bebés. El tratamiento de la depresión materna con inhibidores de la recaptación de serotonina (IRS) puede acelerar la capacidad de los bebés para sintonizar con los sonidos y su lengua materna. El estudio demostró como la depresión no tratada durante la gestación retrasó la habilidad de los niños para reconocer los sonidos vocales de su lengua materna. Un fenómeno que no se observó en el caso de los niños expuestos a ciertos antidepresivos en el útero.

Al parecer, este estudio es uno de los primeros en mostrar cómo la depresión materna y su tratamiento pueden cambiar el tiempo de desarrollo del lenguaje en los bebés. En este momento, no se sabe si acelerar o retrasar el desarrollo del lenguaje tiene consecuencias duraderas en la adquisición posterior del lenguaje, o si existen vías de desarrollo alternativas. El  objetivo de este grupo de investigadores es explorar estas y otras preguntas en futuros estudio.

Son muchas las explicaciones para la depresión materna, incluyendo factores hereditarios, cambios hormonales, factores biológicos, trauma, pérdida y estrés. Como sucede con otras enfermedades, la madre necesita asistencia sanitaria y el cuidado de su familia para salir adelante y superar la depresión.

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