llanto.jpg

En los niños más pequeños este trastorno puede ser muy grave, pues se deshidrata con mucha facilidad. Por este motivo, si la diarrea es severa, conviene que consultes cuanto antes con tu pediatra. Normalmente se trata de un problema de origen vírico y se contagia a partir de un alimento contaminado o a través de una persona que esté infectada.

¿CÓMO PUEDO DETECTARLA?

Las heces de tu hijo serán muy blandas y frecuentes. Es posible que sean completamente líquidas o que contengan algunos elementos sólidos, comida no digerida o mucosidad, incluso sangre. Esta patología puede estar acompañada de fiebre, dolor abdominal o naúseas.

¿QUÉ DEBO HACER?

• Si le das biberón, no le ofrezcas leche de fórmula. En su lugar, puedes darle agua fresca previamente hervida y bebidas rehidratantes para restituir los fluidos perdidos.

• Si le estás dando el pecho, puedes seguir con la lactancia materna y ofrecerle también agua fresca previamente hervida o bebidas rehidratantes cada media hora entre las tomas.

• Si tu bebé ya esta destetado, dale alimentos suaves y simples, como por ejemplo tostadas, galletas o arroz hervido.

• Si la diarrea se para y reaparece de nuevo, es preferible que consultes con tu médico, pues quizá convenga eliminar algún alimento de su dieta (o de la tuya si le das el pecho) durante algunos días.
 

Dejar una respuesta