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La displasia infantil de cadera o displasia del desarrollo de la cadera, es la dislocación o luxación de la cadera al nacer o en los primeros meses de vida,  es una alteración congénita que presentan algunos niños y  que es causa, cuando empieza la deambulación, de cojera.

El diagnostico no siempre es fácil. Se ve con mayor frecuencia en niñas, se da por lo general en la cadera izquierda y cuando es primer parto. En la exploración que se hace a los recién nacidos el neonatólogo realiza unas maniobras que se conocen como: signos  de Barlow y las maniobras de Ortolani, destinadas a descubrir la displasia.

Se examina al bebé boca arriba con las dos manos, una se coloca para sujetar la pelvis del bebé y la otra mano sujeta la cadera que se debe explorar con el pulgar en la ingle y el índice en el saliente del fémur por detrás. A partir de unos días de haber nacido estas maniobras carecen de utilidad, o sea que a pesar de todo no se consiguen identificar este problema en todos los recién nacidos.

Es de señalar que en algunos casos, aún existiendo una displasia las maniobras son negativas. Por esta razón en las presentaciones de nalgas, en lo que el riesgo es mayor, se recomienda realizar, aún con maniobras de Barlow y de Ortolani negativos, una radiografía que pueden ser difíciles de interpretar hasta que la cabeza del fémur comienza a osificarse que es entre los 3 a 6 mese de vida del bebé

El arnés de Pavlik  o correa de tipo Pavlik, es el método terapéutico de elección en las etapas tempranas de la vida, que tiene un éxito de casi el 85 a 90%, entre los bebes entre 6 a 8 meses., mientras que la tracción de partes blandas será el método a aplicar luego de los 9 meses de vida, cuando el diagnóstico no ha sido realizado tempranamente o cuando, habiéndose efectuado, no se pudo reducir la cabeza luxada mediante el arnés de Pavlik.
 

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