estres

Primera parte. El corazón late más rápido y las arterias se contraen de modo de que llegue más sangre a los músculos, que se tensan esperando la decisión para actuar. Emocionalmente nos ponemos en alerta, tensos, a la defensiva. Esta maravillosa capacidad natural de los seres vivos es crucial para la supervivencia. Podríamos decir que es una respuesta de,estrés bueno”, ya que nos permite defendernos. Sin embargo también existe el estrés tóxico, dañino. Si bien los cambios que se producen con la reacción normal de estrés son muy útiles para la emergencia, pueden ser riesgosos si son exagerados en su intensídad o se mantienen durante mucho mucho tiempo. Ese es el “estrés malo”.

El estres:Es una situación en la que caemos cuando hay un desequilibrio entre las demandas a las que se está sometiendo a los niños y capacidad que tienen para enfrentarlas. La vida común de los niños normales trae consigo inevitablemente situaciones que aumentan la tensión y exigen un acomodo que permite crecer y desarrollarse.

–Un estrés tolerable como respuesta a una presión que no sobrepasa las posibilidades del individuo. Este tipo de estrés no debe ser evitado: por el contrario. aquellos niños que nunca hayan tenido que enfrentar ninguna  adversidad, ningún conflicto, ningún dolor pueden crecer debilitados por no haber tenido posibilidades de desarrollar buenas estrategias de enfrentameinto a ese estrés. Es parte de vida y de su crecimiento y desarrollo.

El estrés tóxico el que debemos ayudar a evitarles, el que se prolonga en el tiempo, no da tregua y agota las reservas emocionales del niño. Allí es donde aparece el daño por esto que es el estrés tóxico, sufrimiento potencilamente evitable y debilitador. Muchas veces como padres no logramos darnos cuenta de la gravedad y de la intensidad que tiene este estrés en nuestros hijos.

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