bebe

Existe un gran cambio entre una pareja sin familia y una con familia. Podríamos decir que una vez que llega un miembro nuevo a la familia, los padres se transforman tanto física como psicológicamente. Por ejemplo, si somos una pareja fría y distante, es muy probable que nos convirtamos en una pareja muy unida y un poco “ñoña” que no para de mirar a su bebé. Esto es muy normal y es que el instinto paternal y maternal se desarrolla durante la gestación y se crea un vínculo imposible de romper.

Uno de los cambios más significativos de los padres es en el habla y es que una vez nace el bebé ellos se ponen “cursis” y utilizan un tono suave y de bebé. Utilizan palabras que no las entiende nadie pero que al niño le hace mucha gracia. Palabras como “bubububu” o “cuuuuchicuchicuchi” o términos del lenguaje común entran en las conversaciones diarias y es que lo que más les gusta a los padres es ver sonreir a su hijo. Otra cosa que también cambia es el hecho de juntarse más con otros padres con bebés y es que esto une mucho. A su vez, te irás distanciando de tus [email protected] si son solteros y sin hijos.

Tu vida da un cambio radical y es que si antes, con el trabajo, tenías poco tiempo para dedicarte a ti, ahora tendrás mucho menos. Los padres, en los primeros años de vida del niño, se dedican en cuerpo y alma a su hijo. Sea como sea, es una de las etapas más felices de la vida.

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